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lunes, 30 de noviembre de 2015

Ada Lovelace y el algoritmo que cambió la historia

Carmen Thomàs 



El algoritmo que encriptaba el secreto del primer programa informático fue producto de un estudio matemático que impulsó de forma directa la creación de los primeros ordenadores y máquinas de cálculo. Este algoritmo forma parte de la historia de la mujer dentro de la propia historia, ya que fue Ada Lovelace, hija del poeta George Byron y la condesa Anna Isabella Noel Byron, la creadora del primer programa de ordenador, una idea que hizo posible el avance dentro de la ingeniería informática antes de que se creyera posible, y que, aunque resulte chocante, surgió en la genialidad de una joven durante la primera mitad del siglo XIX.

A Ada se la ha llegado a describir como la primera programadora informática: La joven se adelantó a su época previendo la capacidad que tendrían los ordenadores para ir más allá del cálculo numérico, al contrario que otros estudiosos (como Babbage) que tan sólo se centraron en estas capacidades matemáticas.

sábado, 29 de marzo de 2014

Mujer de verso en pecho: La poética adulta de Gloria Fuertes

Carmen Thomàs | Reportaje




Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
[…]
("Autobiografía" Gloria Fuertes)

  • La poesía adulta de Gloria Fuertes, objeto de tesis, artículos y trabajos en Estados Unidos.
  • "Su renombre como autora de poemas y cuentos para niños eclipsó su poesía de adultos".
  • Una poesía sobre las guerras, la marginación y los suburbios que aprovechó la transición para rescatar a los colectivos marginados.

Nació en Lavapiés, el 28 de julio de 1917 y su nombre ha quedado ligado a varias generaciones literarias, siendo etiquetado al compás del tiempo de  distintas formas. Pero si algo podemos afirmar de alguien que murió hace más de 10 años, que vivió una guerra, una transición, y un paso a la democracia claroscura que nos siguió hasta hace bien poco, es que el tiempo aún no la ha alcanzado. Gloria Fuertes cumple con la afirmación casi de obligatoriedad poética que Rimbaud sentenciaba: “Hay que ser moderno, siempre”.



viernes, 27 de diciembre de 2013

El personaje: Maruja Mallo

Carmen Thomàs | Reportaje | Artes plásticas 

Maruja Mallo y Josefina Carabias con 'Antro de fósiles' en Madrid, 1931

Ana María González Gómez, una de las madres del surrealismo pictórico, nació un 5 de enero  de 1902 en Lugo, sin saber aún que estaría condenada a pertenecer a ese pequeño grupo de personas (pocas, y por lo tanto, solitarias) que no pueden evitar ver el mundo de otra forma, individuos que nacen y sobreviven a una creatividad exacerbada y normalmente reconocida a destiempo. Formaría, junto a Lorca, Buñuel y Dalí, uno de los grupos de artistas más importantes de la historia, aunque en aquella época su importancia se viera eclipsada por el simple hecho de ser mujer.

Comentaba  Marifé Santiago Bolaños (escritora), que la niña que se hizo llamar Maruja Mallo, es una lección porque ella representa en el terreno de la creatividad todo lo que un soñador puede aportar a su época, y, en su caso, a épocas que todavía tienen que llegar.

¿Es la transgresión algo inherente a esta lección que apuntaba Bolaños? José Luis Ferris, autor de artículos y una biografía de la artista (“Maruja Mallo y la Generación del 27”), nos contaba que presumía, de instaurar en España el “sinsombrerismo” en una época (1920) en la que quitarse el sombrero era, para una mujer en España, como ir al mercado en ropa interior. De hecho, empezó a practicar deporte con ropa que era más cómoda de la usual. De esta forma, acompañó en la distancia lo que Gabrielle Bonheur (Coco Chanel) estaba empezando a hacer en un París que seguía estando muy adelantado a la España de los años 20 y las décadas que le siguieron.